¿El dentista/ortodoncista te ha derivado a tí o a tu hijo al logopeda por deglución atípica o “mala posición de la lengua al tragar”?

Cada vez son más los que acuden al logopeda derivados de la clínica dental porque se les ha comentado que “no apoyan en una posición correcta la lengua al tragar”.

¿Te has percatado alguna vez del lugar que utiliza la punta de tu lengua cuando vas a tragar?

Al igual que muchas funciones motoras del ser humano que van evolucionando conforme nos acercamos a la madurez, con la manera que tenemos de deglutir ocurre lo mismo.

Durante los primeros meses de vida, utilizamos para el amamantamiento movimientos linguales que van de delante-atrás, a modo de succión. Esos patrones van cambiando poco a poco conforme se van independizando los movimientos de la mandíbula con los linguales y por ello comenzamos a comer con cuchara, beber en vaso y masticar.

En ocasiones, debido a malos hábitos como la succión digital, el uso prolongado del chupete o biberón más de los tres años o utilizar una respiración oral, hace que esos movimientos no maduren, por lo que mantenemos un patrón de deglución infantil.

Ahora, fíjate en el momento justo en el que estamos tragando un sorbo de agua o bien un alimento sólido ¿dónde se coloca el ápice de tu lengua?

La posición de ápice lingual, es decir “la punta de la lengua”tiene que estar situada en el paladar, justo detrás de los incisivos superiores, ahí notaremos unas pequeñas arrugas que nos indican dónde apoyarla. Los dientes y labios permanecen en contacto y la lengua realiza un movimiento ondulatorio de adelante atrás que dirige el alimento al fondo de nuestra boca.

Los adultos o niños en los que perdura una deglución inmadura tienden a colocar ese ápice lingual o bien apoyado en los incisivos superiores o entre las dos arcadas dentarias. Por lo que realizan presión con la lengua en los incisivos cada vez que van a deglutir.

Sabiendo que a lo largo del día somos capaces de tragar saliva de unas 600 a 1000 veces, mas las comidas. Estamos ejerciendo presión constante a nuestros incisivos, por lo que provocamos el desplazamiento de nuestros dientes dando maloclusiones dentarias. Por ello es muy frecuente observar a muchas personas con los incisivos superiores adelantados respecto a los incisivos inferiores.

Estas maloclusiones deben tratarse con ortodoncia, pero no llegará a ser efectiva si no se corrige esta mala función, por ello es imprescindible la valoración por parte de un logopeda que valore tanto la función de los músculos implicados como otros hábitos que se pueden ir adquiriendo, como son la respiración oral o incorrecta pronunciación de determinados sonidos del habla.

Nieves Molina Sánchez. Servicio logopedia A.P LaRueda